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Para la Cámara de Comercio de Pasto, la construcción del terminal de pasajeros del aeropuerto Antonio Nariño que presta sus servicios a la ciudad de Pasto, merece elevarse a un ¨estudio de caso´, como se conoce en el argot de los negocios. En efecto, el estudio de todas las variables intervinientes en la planeación, licitación y ejecución de la obra dan todos los elementos para configurar este proyecto como un caso suigeneris. Un estudio de caso permite recrear situaciones, reales que enfrenta la ejecución de una obra o la administración de un proyecto o empresa. Generalmente, se trata de brindar toda la información de contexto, de carácter positiva como negativa para conocer qué tan acertada o no han sido las decisiones tomadas. En el caso del aeropuerto en mención, se puede estudiar sobre los siguientes puntos: planeación del proyecto, proceso de adjudicación y Contratacion, construcción de la obra y su finalización.

En primera instancia, el proceso de planeación del proyecto se puede decir que fue deficiente; en efecto, al momento de comenzar a ejecutar el proyecto, no se contaba con los planos definitivos y aprobados por la aeronáutica civil. Los planos elaborados por la Universidad del Valle, no se ajustaban a los requerimientos exigidos, por lo tanto, se tuvo que volver a contratar la reformulación del proyecto. En segunda instancia, el proceso de adjudicación se surtió desde la ciudad de Bogotá y cayó en manos del Consorcio SBM 46, conformado por las empresas Savera SAS, Mantenimiento y Seguridad Vial SAS y Becsa SAU, sucursal Colombia. La interventoría fue adjudicada a MAB Ingeniería de Valor. Este proyecto pretende modernizar las instalaciones y mejorar la conectividad del departamento de Nariño con el interior del país y con el vecino país del Ecuador. La inversión total asignada hasta el 31 de diciembre de 2017 fue de $34 mil millones de pesos. Este valor debía permitir construir un total de 4.286 metros cuadrados, que permitirán acomodar a 322 personas sentadas; es decir, el valor por metro cuadrado fue de $ 7.932.804, este valor del metro no incluye el valor del predio puesto que este pertenece a la Aeronáutica Civil. En tercera instancia, el contrato se firmó, el 21 de octubre del 2014 y se concedió un plazo para la ejecución de la obra fue de 36 meses, que posteriormente se prorrogaron. Han trascurrido ya 36 meses y el terminal solo presenta una ejecución del 61%. La empresa constructora ha solicitado ampliar el plazo hasta el mes de mayo de 2018 y una adición presupuestal de $2.700 millones de pesos para finalizar su ejecución. Según denuncia pública hecha en la audiencia programada por la Contraloría General de la Nación, a los proveedores no se les ha pagado y las moras han superado los 320 días de plazo.
Estos hechos presentados aquí permiten hacer las siguientes preguntas: ¿El proceso de planificación fue erróneo? ¿La empresa que gano la licitación no tenía ni el capital ni la experiencia para adelantar esta obra? ¿Por qué el metro cuadrado de construcción supera el promedio de construcción en la ciudad de Pasto? ¿Por qué la firma interventora ha permitido tanto aplazamiento y sobre costos? ¿Existe una fecha final de entrega de la obra? ¿Cuánto dinero se va a requerir para el equipamiento del nuevo edificio y cuanto tiempo para su puesta en marcha? ¿Cómo se va a resarcir de daños y perjuicios a los moradores del aeropuerto en los sistemas hidráulicos? Como se ven estos interrogantes generan lo que se considera un caso de estudio. Respuestas pueden haber bastantes, pero lo único cierto es que hay un incumplimiento sistemático por el gobierno y la empresa constructora. Esta irresponsabilidad de la empresa constructora ha sometido a todos los usuarios del terminal a las inclemencia del tiempo, las incomodidades y sobre todo a una pésima imagen para el Departamento de Nariño, que a su llegada los recibe un cambuche como terminal aéreo.

La Cámara de Comercio alerta a la ciudadanía en general para que nos manifestemos públicamente en contra del incumplimiento en la ejecución de las obra del terminal del aeropuerto Antonio Nariño del municipio de Chachagui. De continuar con esta forma de ejecución del proyecto quizás pase el 2018, y no se tenga finalizado el pequeño edificio que se está construyendo. Siempre hemos dicho que con el dinero asignado y el tiempo transcurrido perfectamente se debió entregar la obra al servicio de los usuarios del terminal.