Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedinmail

La Cámara de Comercio expresa su preocupación por las grandes dificultades que ha tenido la empresa constructora de la doble calzada Rumichaca-Catambuco para lograr consensos con indígenas.

Un urgente llamado hizo la Cámara de Comercio de Pasto al mandatario regional Camilo Romero y al alcalde de Ipiales, Ricardo Romero, para que contribuyan a la generación de un clima de consenso entre comunidades indígenas y el Consorcio Vial del Sur.

El cabildo de Ipiales y la firma contratista, libran desde hace meses una intensa etapa de diálogos, la cual se ha visto interrumpida por las desavenencias y desacuerdos entre las partes.

En el centro de la discusión está el punto donde será ubicado un nuevo peaje al que los indígenas han rechazado con vehemencia, por considerarlo una amenaza contra su economía.

“Celebramos que en los últimos días, se haya cristalizado un esperado acuerdo entre el cabildo de San Juan y la firma constructora, lo que demuestra que con voluntad y positivismo se pueden lograr acuerdos”, dice el comunicado de la entidad cameral.

A renglón seguido señala la necesidad de que tanto el gobernador de Nariño como el burgomaestre de Ipiales, son los llamados a trabajar juntos para motivar al cabildo de la región a estar abierto al diálogo y a propiciar un pronto acuerdo.

 

Buena voluntad indígena

 “Sin embargo, al liderazgo que con seguridad asumirán conjuntamente el mandatario departamental y el alcalde de Ipiales, se debe sumar una comunidad indígena deseosa de consensuar un acuerdo en el que todos salgamos beneficiados” manifiesta la Cámara de Comercio de Pasto.

“El inicio de las obras a un ritmo satisfactorio para todos, nos invita a unir voluntades y buenas energías en torno a esta vía, la más importante solución vial que se haya emprendido en el departamento en su historia, razón por la cual debemos entregar un voto de confianza a la firma constructora y al Gobierno nacional, como responsables de sacarla adelante”.

Para la institución, en su momento, fueron válidas y necesarias las alertas que se hicieron para evitar que se repitan los fracasos del reciente pasado.

“Durante muchos años hemos sido dolientes de las obras viales que tienen un potencial impacto económico y social sobre nuestra región y, en consecuencia, hemos actuado con celo y responsabilidad. Nuestro único objetivo será el desarrollo económico y social de nuestra región”, subraya finalmente.