Obras de la doble calzada Rumichaca- Catambuco no inician en julio

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Tal como lo había anticipado el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pasto, Arturo Fidel Díaz Terán, los trabajos de construcción de la doble calzada Rumichaca-Catambuco, cuyo inicio fue anunciado por el consorcio constructor para el 1 de julio, si acaso empezarán en septiembre próximo.

La noticia se desprendió de una pregunta que le hiciera el propio dirigente a Germán de la Torre Lozano, gerente de la empresa constructora, durante la segunda socialización del avance de los trabajos que presentó la sociedad constructora Vial del Sur, cumplida en la duma departamental, en le que admitió dificultades para desarrollar en los tiempos que se había previsto las consultas previas con las comunidades indígenas, y aspiran a que puedan hacerlo en septiembre.

No es sorpresa

Para la Cámara de Comercio de Pasto, que encabeza un proceso de veeduría sobre la esperada construcción de la doble calzada, el nuevo aplazamiento no debe llamarnos a sorpresas.

“Lo previmos desde la socialización de hace un mes: el grupo constructor no nos aportó razones valederas, confiables, para esperar que en julio, cuando nos acercamos ya al primer año de incumplimiento con el inicio de los trabajos, según lo estipulado por el contrato, comiencen las máquinas a trabajar desde el primer tramo del trayecto Rumichaca-Catambuco. El tiempo nos ha dado, lamentablemente, la razón”, expresó Díaz Terán.

Para hacer su anuncio que en julio iniciaría en firme las labores, el Consorcio Vial del Sur partió de su optimista cálculo de tener para mitad de año prácticamente desarrollado todo el proceso de consulta previa y conciliación con los cinco resguardos indígenas que ostentan un territorio en las áreas de influencia de la proyectada doble calzada y que quieren hacer valer sus derechos a no ser vulnerados en sus costumbres, su cultura y la unidad de sus dominios ancestrales.

Los asistentes a la Asamblea departamental encontraron que al igual que hace un mes, lo que consideraban inminentes acuerdos con al menos tres de los cinco cabildos indígenas, 30 días después estaba en la misma situación: sólo expectativas optimistas.

“Es evidente que el proceso de concertación con las comunidades indígenas, que responde a un derecho consagrado en la Constitución, ha avanzado con una lentitud que ya angustia y que empieza a suscitar debates en los que se buscan culpables. Sin embargo, todas las dificultades y dilaciones propias de esta etapa debieron ser previstos por el consorcio consultor y no hacer proyecciones que no tenían asidero en la realidad”, observó el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pasto.

“Es más –consideró- desde que se formalizó el contrato el año pasado, los responsables de la obra tuvieron una larga etapa pre constructiva en la que debieron surtir los diálogos y acuerdos con los cabildos, desarrollar los trámites de licencias ambientales y alistar todos los aspectos necesarios que permitan iniciar sin traumatismos las obras. Infortunadamente ese tiempo se dilapidó y están actuando como si no lo hubieran tenido”.

Nuevo vaticinio

Ante el panorama que se presenta a la fecha, Arturo Fidel Díaz Terán fue más allá al decir que así como no creyó en su momento que en julio iniciarían los trabajos, tampoco tiene razones para creer que en septiembre sí lo puedan hacer.

Hasta la fecha, según lo revelado la propia empresa, no hay una sola concertación firmada con los indígenas. Concretar los avances que se hayan logrado puede demorar aún un tiempo considerable, que seguiría alargando el incumplimiento del inicio de obras.

“No olvidemos que de los avances en este sentido nos hablaba también la anterior gerente del consorcio, quien aseguraba que todo el proceso constructivo marchaba muy bien”, señaló el dirigente cameral para quien todo esto pone en riesgo el cumplimiento del contrato que establece la entrega de la doble calzada en el año 2021, con las consiguientes consecuencias de sobre costos y un alto riesgo de incumplimiento, tal como pasó con la concesión entregada a Devinar.

Para Díaz Terán, las tareas de rehabilitación que viene cumpliendo el consorcio en el trayecto Catambuco-Aeropuerto, son apenas un paliativo yuna forma de disimular un poco el incumplimiento del contrato en que ya se ha incurrido, relacionado con su fecha contractual de inicio.